Saint Patrick´s Day en Dublín

Publicado en: 24 Septiembre, 2014

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Pues aprovechando que no vivía lejos de Dublín y que sólo tenía que cogerme un ferry desde Holyhead (en la isla de Anglesey, en Gales) y que mi amigo japonés Kei vivía allí, me decidí a celebrar el Día de San Patricio en Dublín. El Festival de Saint Patrick dura del 15 al 19 de Marzo, pero el día gordo es el 17 y lo visitan… 500.000 personas!.
Ya había estado antes una vez, pero ahora la cosa era muy muy distinta. Es la fiesta nacional por antonomasia en Irlanda y su celebración también se va extendiendo a otros países, sobre todo promovida por los pubs irlandeses en el extranjero. De todos es sabido que también Saint Patrick se celebra en EE.UU como una gran fiesta, dado que hubo una gran emigración irlandesa en el pasado.

Bueno, pero volvamos a Dublín y al ferry más concretamente. Ya en el barco, el mismo staff estaba celebrándolo y te daba una idea premonitoria de lo que podía llegar a ser o que iba a ser. Al llegar a la ciudad por la mañana todo estaba preparado para la gran fiesta y ya se respiraba el “buen rollito”. Bueno, permitidme una pequeña aclaración: A los irlandeses se les conoce como los “latinos del norte”. No me gustan los estereotipos ni los lugares comunes, pero es verdad que, en general, los irlandeses nada tienen que ver con la “sequedad” de los ingleses. Son muy simpáticos y ofrecen la amistad a cualquier desconocido. Y no tienen los mismos problemas de violencia cuando se emborrachan.

Sigamos con mi relato: Después de descansar un poco en la casa de mi amigo Kei para recargar las pilas después del viaje en el ferry, nos fuimos para el centro de Dublín andando (Dublín es enana, todo se puede hacer perfectamente caminando) hasta llegar a Burgh Quay. Allí vimos la “Parade” (desfile) entera, con música, muñecos, gigantes, ninots, figurantes y la gente a su vez con gorros enormes, pintados de verde, banderas, otros vestidos de lagarterana, frikis, etc… Pero el buen ambiente se extendía a todos por igual, irlandeses o extranjeros.

Como llevábamos 2 horas en pie decidimos comernos un Irish Breakfast (muy indicado para aportar energía para todo un día de fiesta pero no muy recomendable para los que estén a dieta). Y después, de ruta fantástica por el legendario Temple Bar, el barrio de los pubs y de la vida nocturna. Conocí a todos los amigos de Kei, internacionales e irlandeses. Y también conocí a desconocidos/as en los bares, cualquier excusa era buena para charlar entre la gente.

Párrafo aparte merece la cerveza negra irlandesa: Todos conocemos la Guiness (hay una fábrica visitable en Dublín), pero también añadiría la Murphy´s y la Beamish. Y os aseguro que la cerveza negra que te tomas en Dublín no es la misma cerveza negra que te tomas en Gales, Escocia o Inglaterra, es infinitamente mejor. Y lo digo por experiencia y porque soy un amante de la cerveza negra.

En fin, no voy a entrar en detalles sobre aquella noche de fiesta en Dublín en pleno Temple Bar porque os aburriría… y es que el mismo Sabina se las veía, cantaba y deseaba para llegar a ser “tabernero en Dublín”.

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